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ENFERMEDADES FRECUENTES

ENFERMEDADES FRECUENTES

SOBREPESO/OBESIDAD INFANTIL

El sobrepeso y la obesidad se definen como «una acumulación anormal o excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud».

¿Por qué son importantes el sobrepeso y la obesidad infantiles?

Consecuencias de los modos de vida poco saludables durante la infancia

La obesidad infantil se asocia a una mayor probabilidad de muerte y discapacidad prematuras en la edad adulta. Los niños con sobrepeso u obesos tienen mayores probabilidades de seguir siendo obesos en la edad adulta y de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares.

El riesgo de la mayoría de las enfermedades no transmisibles resultantes de la obesidad depende en parte de la edad de inicio y de la duración de la obesidad. La obesidad en la infancia y la adolescencia tienen consecuencias para la salud tanto a corto como a largo plazo. Las consecuencias más importantes del sobrepeso y la obesidad infantiles, que a menudo no se manifiestan hasta la edad adulta, son:

las enfermedades cardiovasculares (principalmente las cardiopatías y los accidentes vasculares cerebrales);

la diabetes;

los trastornos del aparato locomotor, en particular la artrosis, y

ciertos tipos de cáncer (de endometrio, mama y colon).

Los datos de 2005 muestran las consecuencias a largo plazo de un estilo de vida no saludable. Cada año mueren a consecuencia del sobrepeso y la obesidad por lo menos 2,6 millones de personas.

La doble carga: un riesgo grave

Muchos países de bajos y medianos ingresos se enfrentan en la actualidad a una “doble carga” de morbilidad: siguen debatiéndose con el problema de las enfermedades infecciosas y la subnutrición, y al mismo tiempo están sufriendo un rápido aumento de los factores de riesgo de enfermedades no transmisibles como la obesidad y el sobrepeso, especialmente en el medio urbano. No es raro que en un mismo país, comunidad u hogar coexistan lado a lado la subnutrición y la obesidad.

Esta doble carga es causada por una nutrición inadecuada durante el periodo prenatal, la lactancia y la infancia, seguida de una exposición a alimentos ricos en grasas y calorías y pobres en micronutrientes, así como de una falta de actividad física a medida que el niño va creciendo.

¿Cuáles son las causas?

Causas por las que los niños y adolescentes se vuelven obesos

La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad infantiles es el desequilibrio entre la ingesta calórica y el gasto calórico. El aumento mundial del sobrepeso y la obesidad infantiles es atribuible a varios factores, tales como:

El cambio dietético mundial hacia un aumento de la ingesta de alimentos hipercalóricos con abundantes grasas y azúcares, pero con escasas vitaminas, minerales y otros micronutrientes saludables.

La tendencia a la disminución de la actividad física debido al aumento de la naturaleza sedentaria de muchas actividades recreativas, el cambio de los modos de transporte y la creciente urbanización.

Causas sociales de la epidemia de obesidad infantil

La OMS reconoce que la prevalencia creciente de la obesidad infantil se debe a cambios sociales. La obesidad infantil se asocia fundamentalmente a la dieta malsana y a la escasa actividad física, pero no está relacionada únicamente con el comportamiento del niño, sino también, cada vez más con el desarrollo social y económico y las políticas en materia de agricultura, transportes, planificación urbana, medio ambiente, educación y procesamiento, distribución y comercialización de los alimentos.

El problema es social y por consiguiente requiere un enfoque poblacional, multisectorial, multidisciplinar y adaptado a las circunstancias culturales.

Al contrario de la mayoría de los adultos, los niños y adolescentes no pueden elegir el entorno en el que viven ni los alimentos que consumen. Asimismo, tienen una capacidad limitada para comprender las consecuencias a largo plazo de su comportamiento. Por consiguiente necesitan una atención especial en la lucha contra la epidemia de obesidad.

¿Qué se puede hacer para luchar contra la epidemia de obesidad infantil?

El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades no transmisibles conexas son en gran medida prevenibles. Se acepta que la prevención es la opción más viable para poner freno a la epidemia de obesidad infantil, dado que las prácticas terapéuticas actuales se destinan en gran medida a controlar el problema, más que a la curación. El objetivo de la lucha contra la epidemia de obesidad infantil consiste en lograr un equilibrio calórico que se mantenga a lo largo de toda la vida.

Recomendaciones generales

aumentar el consumo de frutas y hortalizas, legumbres, cereales integrales y frutos secos;

reducir la ingesta total de grasas y sustituir las saturadas por las insaturadas;

reducir la ingesta de azúcares, y

mantener la actividad física: un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada o vigorosa que sea adecuada para la fase de desarrollo y conste de actividades diversas. Para controlar el peso puede ser necesaria una mayor actividad física.

Fuente:

organizacion-mundial-de-la-salud

DIABETES EN LA INFANCIA

La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. La insulina es una hormona que regula el azúcar en la sangre. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre), que con el tiempo daña gravemente muchos órganos y sistemas, especialmente los nervios y los vasos sanguíneos.

¿Qué riesgos entraña para los niños la diabetes?

La frecuencia de la diabetes está aumentando en todo el mundo, y los estudios muestran que también crece el riesgo de que la padezcan los niños. No se conocen bien las razones de ese aumento. Con el paso del tiempo, la diabetes puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los riñones y los nervios, hasta causar la aparición de problemas crónicos y provocar una muerte prematura.

La diabetes de tipo 1 (denominada también diabetes insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia)

aparece cuando el páncreas no es capaz de producir una cantidad suficiente de insulina, la hormona que regula la presencia de azúcar en la sangre. Se ignora la causa, pero parece que se trata de una mezcla de factores genéticos y ambientales.

En muchos países se está constatando un aumento del diagnóstico de casos de diabetes de tipo 1, en particular entre los niños más jóvenes. Curiosamente, algunas pautas de morbilidad recuerdan las epidemias de enfermedades infecciosas. No se conoce en la actualidad el modo de prevenir la diabetes de tipo 1.

La diabetes de tipo 2 (también denominada diabetes no insulinodependiente, o de inicio en la edad adulta)

se produce cuando el organismo es incapaz de utilizar eficazmente la insulina que sintetiza. A menudo prevenible, puede ser consecuencia del sobrepeso y de la falta de actividad física, y a veces de una predisposición genética.

Recientemente se ha constatado un aumento del número de casos notificados de diabetes de tipo 2 entre los niños y los adolescentes, hasta el punto de que en algunas partes del mundo la diabetes de tipo 2 es el que más abunda entre los niños. Existe un sentimiento generalizado de que el aumento mundial de la obesidad y de la inactividad física en la infancia está desempeñando un papel decisivo en ello. Alimentarse de modo sano y adoptar unos hábitos de vida saludables constituyen una fuerte defensa frente a la enfermedad.

En el mundo hay alrededor de 350 millones de personas afectadas, cifra que se multiplicarán por más de dos en los proxímos veinte años.

Deterioro de la tolerancia a la glucosa y alteración de la glicemia en ayunas

El deterioro de la tolerancia a la glucosa y la alteración de la glicemia en ayunas son estados de transición entre la normalidad y la diabetes, y quienes los sufren corren mayor riesgo de progresar hacia la diabetes de tipo 2, aunque esto no es inevitable.

Consecuencias frecuentes de la diabetes

Con el tiempo, la diabetes puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.

  • La diabetes aumenta el riesgo de cardiopatía y accidente vascular cerebral (AVC). Un 50% de los pacientes diabéticos mueren de enfermedad cardiovascular (principalmente cardiopatía y AVC).
  • La neuropatía de los pies combinada con la reducción del flujo sanguíneo incrementan el riesgo de úlceras de los pies y, en última instancia, amputación.
  • La retinopatía diabética es una causa importante de ceguera, y es la consecuencia del daño de los pequeños vasos sanguíneos de la retina que se va acumulando a lo largo del tiempo. Al cabo de 15 años con diabetes, aproximadamente un 2% de los pacientes se quedan ciegos, y un 10% sufren un deterioro grave de la visión.
  • La diabetes se encuentra entre las principales causas de insuficiencia renal. Un 10 a 20% de los pacientes con diabetes mueren por esta causa.
  • La neuropatía diabética se debe a lesión de los nervios a consecuencia de la diabetes, y puede llegar a afectar a un 50% de los pacientes. Aunque puede ocasionar problemas muy diversos, los síntomas frecuentes consisten en hormigueo, dolor, entumecimiento o debilidad en los pies y las manos.
  • En los pacientes con diabetes el riesgo de muerte es al menos dos veces mayor que en las personas sin diabetes.
 
Cómo reducir la carga de la diabetes

Las medidas que se enumeran a continuación deben acompañarse de una dieta saludable, actividad física regular, mantenimiento de un peso corporal normal y evitación del consumo de tabaco.

Prevención

Se ha demostrado que medidas simples relacionadas con el estilo de vida son eficaces para prevenir la diabetes de tipo 2 o retrasar su aparición. Para ayudar a prevenir la diabetes de tipo 2 y sus complicaciones se debe:

  • Alcanzar y mantener un peso corporal saludable.
  • Mantenerse activo físicamente: al menos 30 minutos de actividad regular de intensidad moderada la mayoría de los días de la semana; para controlar el peso puede ser necesaria una actividad más intensa.
  • Consumir una dieta saludable que contenga entre tres y cinco raciones diarias de frutas y hortalizas y una cantidad reducida de azúcar y grasas saturadas.
  • Evitar el consumo de tabaco, puesto que aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Fuente:

organizacion-mundial-de-la-salud

HIPERTENSION ARTERIAL EN LA INFANCIA

El concepto de HTA como problema de salud en la infancia comienza a perfilarse en la década de los años 60 y como consecuencia aparecieron estudios epidemiológicos a gran escala en los que se pone de manifiesto que la HTA ligera y moderada es más común de lo que se pensaba en la infancia y sobre todo en la adolescencia. Aunque la prevalencia de HTA es mucho menor en niños que en adultos, se deben dedicar muchos esfuerzos para identificar los factores ambientales, que influyen en el desarrollo de la HTA y con ellos diseñar estrategias de intervención que puestas en práctica con seguridad en las primeras etapas de la vida conduzcan a la reducción de la alta prevalencia de HTA en el adulto.

La HTA ejerce sus efectos nocivos a través de distintos mecanismos.

Primero por los cambios hemodinámicos que se producen en la HTA crónica, la compliance vascular se encuentra disminuida, la velocidad de flujo sanguíneo aparece elevada y la viscosidad de la sangre también es mayor. En segundo lugar se produce una alteración del endotelio, disfunción endotelial, que implica una mayor adherencia de macrófagos y plaquetas al endotelio, con invasión de monocitos en la subíntima. En tercer lugar las plaquetas producen el factor de crecimiento derivado de las plaquetas, que pueden liberar citoquinas. La HTA puede desencadenar una respuesta proliferativa en células musculares lisas por estiramiento mecánico de las mismas, así como por el concurso ocasional de sustancias del tipo de la angiotensina y norepinefrina. En cuarto lugar, se producen alteraciones de la función plaquetaria, tornándose las plaquetas más proclives a la agregación, lo que parece obedecer a modificaciones de la estructura y función de la membrana plaquetaria, así como al efecto de sustancias vasoactivas del tipo de la angiotensina, epinefrina, vasopresina, etc. El incremento en la masa muscular y conjuntiva de la pared arterial en la HTA crónica conduce a una disminución de la aclaración de lipoproteínas, habiéndose comprobado el incremento de permeabilidad parietal, que favorece la deposición de las mismas. Existen evidencias que revelan cifras de PA más altas entre niños y adolescentes en la zona rural interior de Galicia que en el resto de España.

Con respecto a la HTA secundaria en niños la forma más frecuente es la de origen renal.

A partir del estudio organizado por el NIH Task Force on Blood Pressure Control in Children se definió la HTA en niños, como la PA igual o superior al percentil 95 de la distribución por edad y sexo. El segundo informe de la Task Force, siguiendo la línea del primero, expone que el diagnóstico de HTA en el niño se realiza con cifras muy inferiores a las del adulto y que la

PA, aunque es más baja en el niño, va aumentando progresivamente en las primeras décadas de la vida. En la tabla 1, se presentan las situaciones que aumentan el riesgo de HTA en los niños.

tabla_1

Adaptado de: Report of the second Task Force on Blood Pressure Control in Children-1.987. Pediatrics 1.987; 79: 1-25

Algoritmo para el diagnóstico de niños con HTA:

tabla_2

REFERENCIAS:

  • Jover E. Factores de riesgo cardiovascular en la infancia y adolescencia. En: Oya M, Garcés C (editores). Fundación Jiménez Díaz. Universidad Autónoma de Madrid. Enfermedades cardiovasculares. Nutrición, genética y epidemiología. Madrid: Ediciones Doyma, S. L.; 2000. p. 5-28.
  • Report of the second Task Force on Blood Pressure Control in Children-1.987. Pediatrics 1.987; 79: 1-25.
  • Gabriel R, Martell N, Martínez M, Sacristán A, Fernández C, Mansilla PP, Fernández-Cruz A y Luque M. La presión arterial en la infancia. Estudio de Torrejón de Ardoz (Madrid). Rev Clin Esp 1.987; 181: 123-130

 

ASMA/BRONCOESPASMO

Es una enfermedad que causa dificultad para respirar y ruidos en el pecho.

Si ya sabe que su hijo sufre de asma, o le han dicho que tiene crisis de broncoespasmo, cuando note que aparecen los síntomas:

  • póngalo en reposo
  • dele abundante líquido
  • administre los medicamentos que le indicó el médico, en las dosis que se le indicaron. No tema administrar inhaladores, no son dañinos para el corazón.

Si pese a estas medidas no mejora, consulte en Emergencia.

Son signos de alarma que:
  • aumente la dificultad para respirar
  • la respiración se haga más rápida o ruidosa
  • los labios o dedos del niño se pongan azules
  • vomite los medicamentos
  • evite el frío, o los cambios bruscos de temperatura
  • evite el contacto con enfermos de gripe o resfrío
  • está indicado administrar la vacuna antigripal
En todo niño asmático o con broncoespasmo:

Evite los contaminantes del ambiente: humo de cigarrillo, polvo, pelo de animales, calefacción que produzca humo dentro de la casa

Fuente:

 

NEUMONIA/NEUMOPATIA AGUDA/ CONGESTION

Con estos términos nos referimos a una infección del aparato respiratorio, que afecta los pulmones. Esta infección puede ser de poca importancia, o grave. Otras infecciones afectan los sectores más altos del aparato respiratorio (la nariz, o la garganta), y no son graves.

Las neumonias pueden ser causadas por bacterias o virus.

Se manifiestan por:
  • Fiebre
  • Tos
  • Dificultad para respirar

A veces las neumonias pueden tratarse en domicilio, pero los niños con neumonia grave deben internarse y tratarse en el hospital.

Si su niño tiene una neumonia que se puede tratar en domicilio, debe:
  • Guardar reposo
  • Hidratarse y alimentarse bien
  • Cumplir estrictamente con el tratamiento indicado
  • Ser controlado por médico según se le indique
Son signos de peligro en la neumonia:
  • La respiración muy rápida
  • El tiraje subcostal  (el niño hace esfuerzo para respirar hundiendo  los músculos debajo de las costillas al inspirar el aire)

El estridor (ruido al inspirar)

Fuente:

msp

HERIDAS

 

Cuando se produce una herida:
  • Lave con mucha agua y jabón, y cubra con gasa o tela limpia
  • Si sangra, apriete firmemente con los dedos durante 15 minutos sin dejar de comprimir
  • Si la herida es extensa o profunda, puede que necesite una sutura. En ese caso consulte
  • Aparece fiebre o signos de infección: enrojecimiento, calor local, hinchazón, pus
  • Sangra a pesar de comprimir
  • Los puntos se sueltan
Consulte nuevamente si:

Los puntos deben retirarse en Policlínica en la fecha que se le indique

Fuente:

msp

 

QUEMADURAS

El tratamiento en el momento de la quemadura depende del agente que la produjo: fuego directo, electricidad, exposición al sol, etc.  Si la piel está muy roja, carbonizada, o con ampollas, o si la superficie de piel quemada es grande, el niño debe ser visto por médico.
Lo que en todos los casos se puede hacer, es aplicar compresas mojadas con agua fría, y dar un analgésico.
No ponga sobre la zona quemada compresas con yuyos, ni pasta de dientes, ni ninguna otra sustancia no estéril, que pueda provocar una infección.

Después del tratamiento:

  • Mantenga la curación limpia y seca
  • Si se ensucia, cambie la curación por otra limpia, siguiendo las indicaciones del médico
  • En general se recomienda lavar con agua tibia y jabón, aplicar aire tibio con secador de pelo, aplicar el producto que le recetó el médico y colocar gasa nueva
  • Vigile si aparecen signos de infección: dolor, enrojecimiento, hinchazón, pus, fiebre
  • Aparecen signos de infección
Consulte nuevamente si:

Se le indicó control en Policlínica de Quemados

Fuente:

msp

 

FRACTURAS

Debe sospecharse que se produjo una fractura en un brazo o una pierna si después de un golpe queda una deformidad o desplazamiento del hueso, o si el niño no puede apoyar, o tiene dolor intenso que no calma.
Si se fractura una costilla, tendrá dolor al toser y al respirar hondo.
Se debe consultar al médico, y requerirá yeso, o algún tipo de vendaje o inmovilización.

Después del tratamiento:

  • Deje al niño en reposo si así se lo indican, y mantenga el miembro elevado
  • Para el baño, cubra el yeso con bolsa de nylon
  • Siga las instrucciones del médico en aquellas actividades que no puede realizar
  • Calme el dolor con el analgésico que le hayan recetado

SI EL NIÑO NO PUEDE MOVER LOS DEDOS O SE PONEN AZULES O ROJOS, O EL DOLOR AUMENTA, CONSULTE NUEVAMENTE AL TRAUMATOLOGO O EN LA EMERGENCIA.

Fuente:

msp

 

TORCEDURAS

Ante lo que aparenta ser una torcedura simple, si el niño mantiene intenso dolor, o la hinchazón aumenta, o cambia el color del pie, o no puede apoyar la pierna, consulte médico.

Después del tratamiento médico:

  • Aplique hielo o compresas frías durante el tiempo que le indiquen
  • Mantenga la zona elevada
  • Guarde reposo según se le indique
  • Calme el dolor con el analgésico que le hayan indicado

SI LA HINCHAZON NO CEDE, O EL DOLOR AUMENTA, CONSULTE NUEVAMENTE.

 

FIEBRE

Muchas enfermedades pueden producir fiebre en los niños, y esto no siempre implica peligro. Un niño tiene fiebre si su temperatura axilar es mayor a 37º C.

  • Tome la temperatura con termómetro
  • Si la temperatura es de 38º C axilar, o mayor, administre el antitérmico que su pediatra le haya indicado
  • Mantenga al niño fresco, no lo abrigue demasiado; si la temperatura sube, desvístalo
  • Báñelo con agua tibia durante 30 minutos, mojando la cabeza
  • Déle abundante líquido a beber
  • Mantenga el ambiente fresco
  • La fiebre es muy elevada (más de 39°axilar), o difícil de descender
  • El niño está muy decaído, o irritable, o no toma líquidos ni alimentos
  • Presenta movimientos anormales
  • La fiebre se mantiene por más de 2 días

Consulte a su médico o concurra a la Emergencia si ocurre cualquiera de las siguientes cosas:

Se debe intentar descender la fiebre rápidamente en los menores de 6 años que tienen antecedentes de convulsiones por fiebre, y en los niños epilépticos, que pueden tener convulsiones si la fiebre es alta.

SIEMPRE CONSULTE SI EL NIÑO ES MENOR DE 3 MESES Y TIENE FIEBRE

VOMITOS Y DIARREA

En caso de presentar diarrea o vómitos, los niños deben recibir abundantes líquidos.
En los menores de 1 año, es ideal administrar suero oral, ya que contiene las sales que se pierden de este modo.
El agua sola, el té, el agua de arroz, y los refrescos, no sustituyen el suero oral.
Si los vómitos son muy frecuentes, no se administrarán alimentos sólidos en las primeras horas.

Consulte si:

  • el niño se niega a tomar líquidos o tiene mucha sed
  • vomita todo lo que toma
  • las pérdidas por diarrea líquida son muy abundantes
  • nota la boca seca o los ojos hundidos
  • las materias tienen moco y sangre
  • El niño está irritable, o por el contrario muy decaído

Fuente:

msp

 

RESFRIO Y GRIPE

  • Controle la temperatura, y, si tiene fiebre, desciéndala con las medidas indicadas anteriormente
  • Administre abundante líquido
    • Coloque 2 o 3 gotas de agua con sal, en cada lado de la nariz antes de alimentar al niño o de acostarlo a dormir. Prepare el agua con sal agregando 1 cucharadita de sal a una taza de agua hervida, que ya esté fría
    • No administre antibióticos si no los indica el médico

El resfrío y la gripe no son consultas de emergencia

Fuente:

msp

 

 

DOLOR DE OIDO

Las infecciones de los oídos no son graves en general, pero si se reiteran, o se prolongan, o no se tratan adecuadamente, pueden causar sordera o provocar infecciones más severas, como la meningitis.

Consulte al médico si:

  • Su niño tiene intenso dolor de oídos que no calma con el analgésico que acostumbra usar
  • Sale pus
  • Aparecen bultos dolorosos detrás de la oreja
  • Tiene fiebre

Nunca coloque gotas dentro de los oídos salvo por indicación médica.

El dolor de garganta no refleja en general una enfermedad grave.

 

DOLOR DE GARGANTA

Consulte al médico si:

  • el niño tiene intenso dolor y no puede tragar ni siquiera líquidos fríos y purés.
  • aparecen bultos dolorosos en el cuello.
  • se ven placas blancas en las amígdalas, o la garganta está intensamente roja.

El dolor de oídos y/o de garganta no son consultas de emergencia. Siempre que sea posible, el niño debe ser evaluado en Policlínica.

Fuente:

msp

CONVULSIONES

Son episodios bruscos en los que el niño puede presentar sacudidas anormales de los brazos y las piernas, o de la cara, quedando totalmente flojo, o rígido. Puede perder el conocimiento, dejar la mirada fija o llevar los ojos hacia atrás; puede quedar pálido o morado, a veces sin respirar.

Muy diferentes motivos pueden provocar convulsiones: fiebre, un golpe en la cabeza, epilepsia, sangrados o tumores en el cerebro, falta de azúcar en la sangre, deshidratación con pérdida de sales.

Si su niño tiene una convulsión:

  • Pida ayuda
  • Asegúrese que respira bien, y, de lo contrario, apoye la respiración “boca a boca”
  • Déjelo acostado de lado, para evitar que se aspire un vómito
  • No trate de detener los movimientos, ni de impedir que se muerda la lengua, sólo conseguirá lastimarlo más
  • No trate de darle agua ni ningún medicamento hasta que sea valorado por el médico. Es posible que no quede totalmente lúcido enseguida del episodio, y que no pueda tragar bien.

Fuente:

msp

TRAUMATISMO DE CRANEO

Los golpes en la cabeza son frecuentes en todos los niños. No siempre son graves, pero, se deben tomar en cuenta algunas situaciones.

Consulte en la emergencia:

  • Si su niño sufre un golpe fuerte en el cráneo y pierde el conocimiento, aunque sea por un instante, o no recuerda lo que sucedió
  • Si después del golpe presenta movimientos anormales (convulsiones)
  • Si tiene una herida importante o que sangra mucho
  • Si sufrió una caída desde una altura considerable, o un golpe muy fuerte, aunque el niño no esté muy mal
  • Si vomita mucho. (Es normal que los niños vomiten 2 o 3 veces después de un golpe fuerte en la cabeza. Si pasadas unas horas, los vómitos siguen, deben consultar)
  • Si no lo puede despertar. (Puede dormir después de golpearse la cabeza, pero deben despertarlo frecuentemente, vigilando que el despertar sea normal, que los reconozca y reaccione normalmente)
  • Si luego del golpe tiene mucho dolor de cabeza. (Es normal que el lugar del golpe duela, pero no debe doler toda la cabeza)
  • Si luego del golpe no puede ver bien, o no puede caminar

 

INTOXICACIONES

Cuando los niños comienzan a gatear o caminar, y se llevan todo a la boca, es conveniente tomar precauciones en la casa y mantener fuera de su alcance:

  • medicamentos, (incluso los que el niño toma, siempre deben ser administrados por un adulto responsable)
  • bebidas alcohólicas, o restos de éstas que queden en los vasos
  • cigarrillos, y todo tipo de drogas
  • productos usados para la limpieza, (jabones, detergentes, soda cáustica, soluciones con hipoclorito, limpia hornos)
  • hidrocarburos (querosene, nafta, disán, pinturas, solventes)
  • insecticidas para uso doméstico (flit, sprays, tabletas)
  • productos de uso veterinario (garrapaticidas y pulguicidas)
  • productos de uso agrícola (líquidos para fumigar, venenos para hormigas, caracoles, u otros)
  • venenos para roedores
  • cualquier otro producto potencialmente tóxico

NUNCA GUARDE NINGUNO DE ESTOS PRODUCTOS EN BOTELLAS VACÍAS, PORQUE EL NIÑO PUEDE CONFUNDIRLOS CON UN REFRESCO.

Si su niño ha ingerido alguna sustancia tóxica o corrosiva:

  • Consulte al CIAT (Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico). Tenga a mano el envase del producto para dar las explicaciones que le puedan solicitar acerca de su composición
  • Nunca provoque el vómito. En el caso de algunos cáusticos, vomitar puede ser muy perjudicial.
  • No le dé agua, ni leche, ni ninguna otra sustancia sin antes consultar con el médico.
  • Si el niño ha estado en contacto con insecticidas, conviene lavar muy bien la piel expuesta y cambiar la ropa que puede tener restos del tóxico
  • Consulte en la emergencia

Sospeche una intoxicación o la ingestión de un medicamento, un cáustico  o veneno si:

  • El niño estaba bien y aparece con tendencia al sueño, no puede caminar bien, no puede hablar bien, pierde el conocimiento o presenta convulsiones
  • Tiene bruscamente dificultad para respirar, mucho catarro, salivación, está sudoroso
  • Refiere intenso dolor para tragar, incluso la saliva
  • Tiene vómitos con olor raro (por ejemplo a hipoclorito, o querosene)
  • Encuentra envases de medicamentos en los que faltan pastillas

LOS BEBÉS NO DEBEN EXPONERSE AL HUMO DEL TABACO.

EL RIESGO DE MUERTE SÚBITA ES MAYOR EN LOS HIJOS DE PADRES QUE FUMAN EN EL HOGAR.

EN LOS MESES DE INVIERNO, VIGILE QUE LAS ESTUFAS QUE USA EN SU CASA NO PIERDAN GAS, O VAPORES DE QUEROSENO, O HUMO.
EN LOS AMBIENTES CERRADOS, LOS NIÑOS PUEDEN INTOXICARSE CON FACILIDAD

FUENTE:

http://www.pereirarossell.gub.uy/index.php/hospital-pediatrico/consejos-para-padres